lunes, 5 de marzo de 2012

Deficiente señalización de las zonas escolares en Las Tablas


Señal que advierte de la presencia de un colegio en Las Tablas. /LTD 

La señalización de las zonas escolares en Las Tablas necesita mejorar. Esta es la principal conclusión a la que llegan numerosos padres y madres que acercan a sus hijos cada día al colegio o los recogen, independientemente de si lo hacen andando, en vehículo particular, en transporte público o en autobús de ruta. Y es que la situación es tan sorprendente que varía desde un colegio, como el Gabriela Mistral, con hasta siete señales verticales en las que se previene a los conductores de la presencia de niños, hasta otro, como el Josep Tarradellas, que a menos de 300 metros del primero no cuenta con ninguna en las cuatro calles que lo rodean.

Falta poco para las nueve de la mañana y decenas de niños acuden a cualquiera de los seis centros educativos situados en Las Tablas. Juan Carlos, un vecino del barrio, acompaña todos los días a sus dos hijos. En más de una ocasión han tenido que sortear a algún automovilista empeñado en demostrar su habilidad esquivando peatones al volante. Antes de cruzar el último paso de peatones que le separa de la acera del colegio se cerciora de que ningún automóvil aparezca por sorpresa y se salte el paso de peatones sin detenerse. La escena se repite por la tarde a la salida de los colegios.

Como Juan Carlos, numerosos vecinos del barrio creen necesario la instalación de mayores medidas de seguridad, como la instalación de bandas que obliguen a los conductores a reducir la velocidad en las inmediaciones de los centros educativos. Sin embargo, actualmente la mayoría de las zonas escolares de Las Tablas solo disponen de señales verticales en las que se advierte a los conductores que circulan por una zona de riesgo donde puede haber niños. Pero la colocación de esta clase de señales en las calles aledañas a los colegios deja mucho que desear. El CEIP Josep Tarradellas es el que presentan la situación más alarmante ya que carece de cualquier señalización que indique a los conductores que están atravesando una zona escolar. Las señales, que deben ser visibles tanto de día como de noche y en condiciones climatológicas adversas, deben estar colocadas a una distancia de entre 50 y 200 metros de distancia de los accesos al colegio “con la finalidad de advertir a los conductores que deben extremar las precauciones”.

Josep Tarradellas
A primera vista el CEIP Josep Tarradellas podría estar situado en la localidad holandesa de Makkinga, donde las autoridades han retirado las señales de circulación. Todas menos una, la que indica a la entrada del municipio que la velocidad máxima es de 30 kilómetros por hora. Ninguna de las calles que rodean este colegio público de Las Tablas –Triacastela, Palas de Rey, San Julián del Camino y Tierra de Melide- cuenta con una sola señal en la que se advierta de la presencia de un colegio en las proximidades. Tampoco dispone de ninguna señal de tráfico que obligue a los conductores a reducir la velocidad al entrar en una “zona sensible”, entre ellas las vías próximas a colegios, centros de mayores o estaciones de metro.
Ninguna de las cuatro calles que rodean el CEIP Josep Tarradellas cuentan señal alguna que advierta a los conductores de la cercanía de un centro escolar. /LTD 

Leopoldo Calvo-Sotelo
Otro ejemplo de señalización deficiente es el CEIP Leopoldo Calvo-Sotelo, emplazado entre las calles Catiello de Jaca, Puente de la Reina y Camino de Santiago. El centro educativo de tiene dos accesos principales situados en las calles Castiello de Jaca y Puente de la Reina. Ambas calles son de doble sentido de circulación y cuentan con dos carriles por sentido, en los dos casos separados por delgada franja ajardinada. Actualmente, la calle Puente de la Reina, por donde entran y salen los alumnos de Primaria, carece de indicación alguna que advierta a los conductores de que atraviesan una zona escolar donde pueden encontrarse niños cruzando la calle. Aunque en esta calle existen sendos pasos de peatones regulados con semáforos, numerosos padres han mostrado su queja por la velocidad de algunos automovilistas que circulan a velocidades inadecuadas para esta zona.
En esta calle o en las de su entorno tampoco existe ninguna señal en la que se anuncie un límite de velocidad determinado. En total, el número de señales en las que se advierte del tránsito por zona escolar en las calles que rodean el Calvo-Sotelo es de seis. Sin embargo, dos de estas señales están situadas en la Avenida del Camino de Santiago, justo por donde no entra ninguno de los más de 400 alumnos de Infantil y Primaria que cada día acuden a este colegio público.
La calle Puente de la Reina, donde se sitúa una de las dos entradas al CEIP Leopoldo Calvo-Sotelo, no tiene ninguna señal de advertencia que inste a los conductores a extremar la precaución. /LTD  

Estudiantes Las Tablas
El colegio Estudiantes está situado cerca de una de las intersecciones de tráfico más conflictivas de Las Tablas, la que conforman las calles Federico Mompou –una de las entradas al barrio- e Isabel Colbrand. La presencia de diversas empresas en la zona, entre ellas Mediaset-Telecinco y Vodafone, provoca que el tránsito de vehículos sea uno de los más elevados del PAU. La situación se agrava con la presencia de vehículos en doble fila que reducen a uno los dos carriles de la calle. Alrededor del colegio solo hay situadas tres señales, aunque ninguna de ellas en la acera donde se sitúa la entrada principal del colegio.
Una de las tres señales con que cuenta el colegio Estudiantes. /LTD 

Fomento Valverde y El Valle
Aunque separados por escasos metros, el número de señales advirtiendo de la presencia de zona escolar en las calles aledañas a estos dos centros es de seis. Una de los accesos de El Valle más utilizados está situada en la calle Palas de Rey. Sin embargo, no dispone de ninguna señal de advertencia de la presencia de un colegio. Este punto de la calle Palas de Rey es una prolongada curva cerrada de doble sentido y dos carriles en cada uno de ellos, y discurre en dirección norte-sur para finalizar en la intersección con las calles Portomarín y Tierra de Melide. En el caso del Fomento Valverde, las quejas de los padres se centran en la situación de la señal de advertencia situada en la calle Portomarín, una vez iniciada el giro en una curva cerrada en dirección a la calle Sierra de Atapuerca.
Vista de la calle Palas de Rey sin señales que alerten de la posible presencia de escolares. /LTD

CEIP Gabriela Mistral
De los seis colegios de Las Tablas el que mejor situación presenta es el CEIP Gabriela Mistral, el primer colegio de Infantil y Primaria en abrir sus puertas en el barrio. Las calles que rodean el centro educativo cuentan con siete señales de advertencia. Todas las calles que rodean al Gabriela Mistral -Mirallos, Tierra de Melide, Padornelo y Palas de Rey- disponen de las señales. En la calle Palas de Rey, de doble sentido y con dos carriles de circulación en cada uno de ellos, dispone de señales a ambos lados de la carretera. La calle presenta un riesgo añadido porque por ella discurre en paralelo la Línea 1 de Metro Ligero hasta su finalización en la estación de Las Tablas, a escasa distancia del centro educativo.


Entrada principal al CEIP Gabriela Mistral por la calle Mirallos. /LTD 


Estudio técnico pormenorizado
En respuesta a las quejas planteadas desde algunas asociaciones de padres de alumnos de centros educativos situados en otros barrios de la ciudad, el Ayuntamiento de Madrid asegura en 2011 que las denominadas “medidas de templado del tráfico” se instalan “con la finalidad de adecuar el tráfico a las condiciones del entorno y mejorar de este modo la seguridad vial” de las calles. El consistorio madrileño, a través de la dirección general de Movilidad, considera que la implantación de esas medidas “no se producen de manera aleatoria sino que es fruto de un estudio técnico pormenorizado y se ajusta a una serie de recomendaciones de instalación entre las que se pueden destacar aspectos relacionados con la velocidad e intensidad circulatoria del tráfico, proporción de vehículos pesados, características geométricas y funcionales de los viales en los que se estudia su implantación, índice de accidentalidad, circulación ciclista, y existencia de viviendas en las proximidades.

El peatón, principal víctima mortal en zona urbana
Pero según los últimos datos oficiales publicados en la página de la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2010 el número de víctimas mortales registradas en accidentes de tráfico en zona urbana en la franja de edad comprendida entre los 0 y los 15 años fue de 24, un incremento del 20% en comparación con el año anterior. Según la DGT, los peatones son los más afectados por los accidentes de tráfico con víctimas en zona urbana si se considera el porcentaje de fallecidos, ya que supone algo más de la mitad del total de los registrados en zona urbana. Así, entre los años 2006 y 2010, este porcentaje ha pasado del 40,2% al 50,5%. Pero en el caso concreto de la franja de edad comprendida entre 0 y 14 años, el porcentaje de peatones víctimas mortales en accidentes en zona urbana supera el 80%. Según la DGT, el 77% de los peatones que en 2010 fueron víctimas de algún accidente de tráfico no cometió ninguna infracción. Al mismo tiempo, el 73% de los vehículos implicados en atropellos eran turismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios deben ser respetuosos. Sea educado y no utilice términos despectivos o hirientes. Utilice mejor un pseudónimo que le pueda identificar. Las Tablas Digital no se hace responsable de los comentarios y opiniones realizados por los lectores en su derecho a la libertad de expresión. En cualquier caso, nos reservamos el derecho a eliminar aquellos contenidos que sean considerados inapropiados. Muchas gracias.