martes, 5 de febrero de 2013

El 79% de los empleados madrileños come fuera de casa y se gasta 280 euros al mes


El 79 por ciento de los trabajadores madrileños se ve obligado a comer fuera de casa durante los días de trabajo y gasta una media de 280 euros mensuales en restaurantes. Estos son dos de los datos que se desprenden de un estudio elaborado por la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (Fuci) que se ha dado a conocer hoy. El informe de Fuci pone de manifiesto que la crisis económica ha propiciado determinados cambios en los hábitos de los asalariados madrileños.

Según el estudio, la mayoría de los trabajadores madrileños que acude a comer a un restaurante opta por el menú del día (un 58 por ciento). El producto más demandado es la carne (17 por ciento) y la bebida de acompañamiento, la cerveza (25 por ciento). El informe de Fuci, sin embargo, pone de relieve que la crisis económica ha provocado cambios significativos en los hábitos de los asalariados madrileños.

En 2010, último año en el que Fuci realizó un estudio de estas características, el 83 por ciento de los trabajadores madrileños comía fuera de casa, es decir, cuatro pontos porcentuales más que en 2013. Hace dos años, el 66 por ciento de ellos optaba por menú del día, lo que supone ocho puntos más que ahora. Los dos aspectos que se repiten se refieren al plato más demandado y la bebida favorita. En 2010 la carne era la primera opción para el 19 por ciento de los trabajadores, dos puntos más, y la cerveza la bebida favorita para el 18 por ciento, siete puntos menos que en 2013.


Media de España

Del contenido del informe se desprende que el 60 por ciento de los trabajadores españoles come fuera de casa al no tener tiempo suficiente para regresar a su hogar. Esta situación se da, especialmente, en las grandes ciudades, mientras que en las más pequeñas como Toledo, Cáceres, La Rioja o Santander el porcentaje es considerablemente inferior.

Lo que parece ser una tónica general es el hecho de que el 58 por ciento de los españoles opta por comer de menú, mientras que sólo un 4 por ciento come a la carta. También se observa una tendencia creciente en las personas que se traen la comida de casa (37 por ciento).

Respecto al gasto, que varía según las rentas de cada individuo y la decisión de donde comer, oscila entre los 100 y los más de 300 euros. Así, el coste medio por persona en España es de más de 217 euros al mes, es decir, un 15 por ciento menos respecto al último estudio de Fuci del año 2010.

Para Gustavo Samayoa, presidente de Fuci, “este descenso en el precio se debe a que los restaurantes están realizando ofertas muy buenas para captar clientes, a la vez que otros ofrecen comer un solo plato en vez de primero y segundo, lo cual abarata el coste. Además, muchos consumidores combinan el comer fuera de casa con traer el tupper al trabajo como medida de ahorrar unos euros”.

El precio varía mucho en función de la ciudad donde lo hagamos. Comer de menú del día en Madrid supone unos 280 euros al mes, mientras que en Cáceres o Toledo esa cantidad se reduce a solo 180 euros.

La elección de los platos depende y mucho de cada ciudad y está íntimamente ligada al clima. Así, en ciudades del norte optan por platos de cuchara, mientras que en el Levante eligen más las verduras. Asimismo, los españoles siguen siendo más carnívoros, aunque crece el porcentaje de las personas que comen pescado. La mayoría de los consumidores elige restaurantes cercanos a su lugar de trabajo que disponga de menús económicos con comida casera, frente a un porcentaje que sigue descendiendo que opta por la llamada fast food.

Por edades, los españoles de entre 18-35 años optan mayoritariamente por la tartera, entre los 30-50 años eligen sobre todo el menú del día. Por último, en el grupo de personas de más de 50 años hay un equilibrio en ambos aspectos.

Respecto a la bebida elegida para acompañar las comidas, cuatro de cada diez encuestados opta por el agua. De las bebidas alcohólicas, la cerveza sigue ganándole la partida al vino.
 

Pocas reclamaciones

Aunque más de la mitad de los encuestados reconoce que alguna vez en su vida se han sentido engañados a la hora de comer, tan sólo un 6 por ciento asegura que ha puesto una reclamación para denunciar algún tipo de agravio. Entre las quejas más comunes se encuentran las facturas inadecuadas (51 por ciento), mal servicio (23 por ciento), falta de higiene (11 por ciento), exposición inadecuada de alimentos (6 por ciento),  inexistencia de lista de precios (5 por ciento), negación de las hojas de reclamaciones (3 por ciento) u otras (1 por ciento)

 
Derechos de los consumidores

La Fuci recuerda que en materia de restauración (restaurares, bares y cafeterías), existen una serie de obligaciones que deben cumplir los establecimientos dedicados a la restauración y que los consumidores deben tener en cuenta a la hora de acudir a uno de ellos.
 

- El establecimiento debe mostrar en lugar visible –en el interior y exterior- la lista de precios de todos sus servicios, indicando si existe alguna diferencia por el lugar donde se realice el consumo –mesa, barra o terraza-.

 
- Los precios deben ser globales, no se pueden indicar ni cobrar el servicio, el cubierto, la carta, la reserva o cualquier otro concepto similar.
 

- No nos pueden cobrar por servicios –como el pan o aperitivos- que no solicitemos siempre y cuando los rechacemos y no los consumamos.

 
- Queda especialmente prohibido poner precios como s/m -según mercado-. Es decir, en todos los casos los servicios que se cobren deben venir claramente especificados.
 

- Los restaurantes deben ofrecer al cliente una carta de platos y una de vinos redactados en castellano –en francés e inglés para los restaurantes de lujo, primera y segunda categoría-. Estas cartas deberán indicar además los “menús de la casa”, que son obligatorios y que incluirán en todo caso los servicios de pan, vino y postre para los restaurantes y “plato de la casa” para las cafeterías -que deberá incluir pan y vino-. Un menú cuyo precio no puede ser superior al 80% del total de la suma de sus componentes.
 

- Es necesario emitir una factura en la que figuren los conceptos y precios cuando el cliente lo solicite –por el menú puede emitirse simplemente el concepto de menú, no su descomposición-.

 
- Debe el establecimiento cuidar el funcionamiento de las instalaciones, proteger los alimentos expuestos sobre la barra, mantener un estado óptimo de higiene y garantizar el buen trato a los clientes.

 
-  Dado su carácter de local público su acceso es libre y no se pueden hacer discriminaciones injustificadas. Sin embargo existe el derecho de admisión por el cual el local puede denegar la entrada a quienes incumplan las normas ordinarias de convivencia.

 
- Derecho de solicitar la hoja de reclamaciones y el establecimiento la obligación de tenerla y ofrecerla al consumidor si este la solicita.

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