lunes, 21 de octubre de 2013

La capacidad de consumo acentúa su debilidad y se incrementa la pobreza en los hogares madrileños


Los madrileños cada vez tenemos una menor capacidad de consumo, somos más pobres, ahorramos menos y llegamos a fin de mes con mayores dificultades. Y en el caso de los jubilados, la situación es aún peor. Estas son algunas de las conclusiones a las que se llega después de consultar el último Barómetro de Consumo que el Ayuntamiento de Madrid acaba de publicar en su página web cinco meses después de presentar los datos generales en rueda de prensa. Frente a la visión cargada de optimismo de la que hizo gala entonces el consistorio, una revisión pausada de las 122 páginas que conforman el estudio deja al descubierto que la coyuntura del consumo en Madrid no es nada halagüeña.


En la presentación de los datos del Barómetro de Consumo realizada el pasado mes de mayo por Enrique Núñez, actual portavoz del gobierno municipal y responsable de Seguridad y Emergencias, se ofrecían cuatro grandes conclusiones: El Índice de Confianza del Consumidor Madrileño (ICCM) mejora respecto de los dos últimos cuatrimestres; el consumidor madrileño considera que ha mejorado tanto su situación familiar como la nacional respecto del cuatrimestre anterior; las expectativas sobre la evolución de la economía mejoran a corto plazo; se percibe aún cierto temor entre los consumidores, al posponer de manera generalizada, por el momento, la realización de grandes compras.

Sin embargo, frente a esta visión basada en una interpretación más que optimista de los resultados, una revisión de las 122 páginas que conforman el Barómetro -que se acaba de publicar íntegramente el consistorio madrileño en su web-, deja al descubierto que, según los propios responsables del estudio, la coyuntura del consumo en Madrid no es tan positiva como han pretendido hacer creer los responsables políticos. Entre otras conclusiones, el Barómetro, correspondiente al primer cuatrimestre de 2013 (el último que se ha hecho público), pone de manifiesto una mayor debilidad en la capacidad de consumo de los madrileños y un mayor empobrecimiento de los hogares. Además, los datos constatan que el colectivo de jubilados está siendo más castigado por la crisis y que la tasa de ahorro de los madrileños se está reduciendo.
 

Índice de Confianza del Consumidor

Aunque el índice del primer cuatrimestre registra una mejoría de 4 puntos respecto al cuatrimestre anterior (del 20,5% al 24,5%), todavía se mantiene 3,3 puntos por debajo de la cifra del año anterior. En el Barómetro se subraya que “los hogares continúan valorando de forma muy insuficiente lo recién vivido, así como lo que les espera en los próximos meses inmersos en un estado de desconfianza sobre la situación económica”.

Tal y como se explica en el documento, el Índice de Confianza del Consumidor se elabora mediante el análisis de tres indicadores: los índices de coyuntura de los hogares y del país; los índices de expectativas y la valoración de la oportunidad para hacer determinado tipo de compras de bienes duraderos. En el primer  cuatrimestre de 2013 estos indicadores se han comportado de la siguiente forma:

1) El índice de la coyuntura de la situación económica de los hogares (20,9 puntos) mejora respecto al del cuatrimestre anterior (15,6 puntos). Sin embargo, los expertos apuntan que “sigue en un nivel muy bajo si se le compara con el que ha mantenido desde el primer cuatrimestre de 2008”. El índice de coyuntura de la situación económica nacional (14,8) mantiene su tendencia al alza hasta situarse en el mismo nivel que hace un año (14,5), pero “siempre en un entorno muy negativo de valoración de la economía nacional”.

2) El índice de expectativas de la situación económica del hogar (38,7) avanza en este cuatrimestre 16 puntos y vuelve al nivel en que se ha movido desde el segundo cuatrimestre de 2010. El índice de las expectativas de la situación económica nacional (36,8) mejora en 17,6 puntos al que traía del cuatrimestre anterior. Según el Barómetro, se mantiene la confluencia de ambos índices, que en esta ocasión les separa 1,9 puntos a favor de las expectativas del hogar, “lo que se puede interpretar como que los ciudadanos están convencidos de que las expectativas de la economía de los hogar están muy determinadas por las expectativas que abrigan acerca de la economía nacional”.

3) El tercer índice, la valoración que hacen los hogares sobre el momento económico para hacer grandes compras domésticas, se desploma hasta el 18%, un nivel que se aproxima al suelo registrado en el segundo cuatrimestre de 2008 (16,5%). Según los responsables del Barómetro “este dato sí que es preocupante porque manifiesta en concreto un comportamiento a corto plazo sobre el consumo de una serie de bienes de trascendencia en el panorama económico de la demanda interna, pero cuyas conclusiones hay que extrapolarlas no sólo a este tipo de bienes sino a otros muchos de bienes no duraderos”. “Aunque las economías familiares son conscientes del buen momento que se está viviendo para la adquisición de este tipo de productos, no reacciona y piensan que no es buen momento para adquirirlos, bien porque prefieren ahorrar para posibles dificultades posteriores o bien porque el crédito está tan restringido que no merece la pena ni intentarlo”, se explica en el estudio.

 

Situación económica negativa

.- Valoración de la coyuntura de consumo de los hogares madrileños

La percepción que los hogares tienen de su situación económica al compararla con la de hace un año mide si se sienten mejor o peor, sensación que se estructura con elementos objetivos (despidos, cambio en los ingresos, variación de precios, posibilidad de obtener préstamos, etc.), pero también subjetivos (miedo de la situación, influencia de la atmósfera social, etc.). Según los expertos, el efecto que tiene es la repercusión que ha tenido en las decisiones de consumo de los hogares. Pues bien, tal y como se señala en el Barómetro, “la imagen que los hogares madrileños tienen de la situación económica que han vivido a lo largo del último año es negativa”. En su opinión, aunque se ha registrado un descenso en el porcentaje de madrileños que valoran como “peor” la situación vivida con respecto al cuatrimestre anterior (10,1 puntos porcentuales menos), en su mayoría han pasado a engrosar la valoración “igual” (gana 10,2 puntos porcentuales), lo que “se puede interpretar como una confirmación de las valoraciones negativas de cuatrimestres anteriores”.

Examinados los hogares por su nivel de ingresos per cápita se observa que cuanto mayor es dicho nivel, menor es el porcentaje de hogares que llegan a la conclusión de que su situación es “peor” (20,3 puntos porcentuales de distancia entre los extremos), aunque este porcentaje también es mayoritario en el nivel superior (52,6%), lo que viene a corroborar que la crisis afecta a todos los estratos económicos.

Respecto a la valoración de los hogares sobre la economía nacional el estudio del Ayuntamiento madrileño concluye que  “sin excepción, todos los grupos de hogares, sea cual sea su nivel de ingresos per cápìta, hacen una valoración negativa de la situación económica del país comparada con la del año pasado”. Esa visión negativa decrece a medida que aumentan los ingresos per cápita de los hogares.

 

Expectativas de futuro
 

.- Valoración de las expectativas de consumo de los hogares

Las expectativas aportan información sobre cómo ven el futuro inmediato los hogares, ya se trate acerca de su propia economía o de la del país, y suponen, entre otras cosas, una previsión de comportamientos de consumo. Las expectativas de los hogares para los próximos meses “están dominadas por una cierta inercia que se había perdido en el cuatrimestre anterior”. Así, la valoración “igual” ha vuelto a ser la más elegida (66,9%), situándose al nivel de hace un año. Al mismo tiempo, también hay quien espera un empeoramiento de su situación (26,7%) y “se dan atisbos” de que hay más hogares que esperan que van a mejorar en los próximos meses (4,0%).


.- Valoración de las expectativas de la situación económica del hogar en los próximos cuatro meses según nivel de ingresos per capita del hogar

Los hogares sin menores tienen unas expectativas ligeramente peores para los cuatro próximos meses que las de los hogares con menores, (hay 3,4 puntos de diferencia a favor de los primeros en cuanto a una valoración “peor” de las expectativas), si bien en ambos colectivos son mayoría quienes piensan que va a empeorar su situación. “Los hogares sin menores por unas razones, especialmente si se trata de gente mayor, y los hogares con menores por otras razones diferentes, ambas encuentran motivos para llegar a tal conclusión”, indican los expertos.

.- Evolución de la valoración de la situación económica nacional en los próximos cuatro meses

Las expectativas que los hogares madrileños abrigan sobre la economía española han mejorado con respecto al cuatrimestre anterior, pasando de un 62,3% de quienes pensaban que empeoraría la situación a un 39,3%. Por otro lado, aunque se mantiene en cifras menores el porcentaje de quienes piensan que la situación de la economía nacional va a mejorar, hay que resaltar que ha subido 6,4 puntos porcentuales en un año. Hay que tener en cuenta la valoración “igual” (39,3%) como una respuesta de quienes entienden que la economía del país se va a mantener en niveles tan negativos como los actuales. Baja con respecto a hace un año quienes no saben/no contestan sobre esta cuestión, lo que quiere decir que para muchos las dudas han dado paso a certezas. Con ello se confirma un estado de ánimo que nace de la aceptación de una situación económica que el informante ve ya como crónica.


.- Valoración de las expectativas de la situación económica del país en los próximos cuatro meses según nivel de ingresos del hogar

Vistos los hogares por grupos de nivel de ingresos per cápita, a medida que éstos crecen son más optimistas y valoran que va a mejorar la economía nacional en los próximos meses (entre el10,0% y el 18,4%). Con todo, el “peor” o el “igual”, que en la situación actual deben leerse ambos en clave negativa, son el valor elegido por la inmensa mayoría, y no baja del 79,0%.
 

Grandes compras

Según los expertos del barómetro, un aspecto muy clarificador del estado de ánimo de los hogares madrileños es la opinión que tienen acerca de lo adecuado en el momento actual para llevar a cabo determinado tipo de compras importantes, como podrían ser la adquisición de automóviles, electrodomésticos o muebles, etc.

La valoración de los hogares sobre si es un momento adecuado para hacer compras domésticas importantes marca un mínimo del último año, llegando a 69,3% el porcentaje de hogares que cree que es un momento desfavorable. Sólo el 5,4% de los informantes ven que es un momento adecuado y el 17,9% lo ven como indiferente. Así pues, aun cuando se dan condiciones objetivas favorables para llevar a cabo adquisiciones de este tipo de bienes, la economía de los hogares está agarrotada por un futuro incierto y un crédito restringido.

Llegar a fin de mes

El Barómetro de Consumo señala que “las penurias por las que están atravesando muchos hogares madrileños” se traducen en dificultades para llegar al final de mes.

Según los expertos, aun cuando las cifras muestran una mejoría con respecto al cuatrimestre anterior “hay que admitir las dificultades por las que pasan muchos hogares para llegar a final de mes”. Un 71,4% señala, en grado distinto, dificultades para llegar a final de mes, cuando hace un año esta cifra era 10 puntos porcentuales menos. “Todo lo cual es un reflejo del empobrecimiento creciente de muchas economías domésticas y de la debilidad de las capacidades de consumo”, se subraya.

Las cifras, además, muestran que las dificultades para llegar a final de mes son más probables en los hogares sin menores (74,1%) que en los hogares con menores (62,3%), lo que se puede explicar “porque en el primer grupo el colectivo de jubilados está siendo más castigado por la crisis al estar en niveles de ingresos más reducidos”.
 

El ahorro, por los suelos

Las dificultades económicas que afectan a los madrileños también se ven reflejadas en la tasa de ahorro. En el primer cuatrimestre de 2013, el porcentaje de hogares que tienen conciencia de que ahorran (un 9,8%) “se ha instalado en niveles muy bajos”. Al mismo tiempo, un abrumador 81,6% indican que no logran ahorrar. Estos datos, según los analistas, “corroboran informes estadísticos que indican que la tasa de ahorro de los hogares se está reduciendo”. Cabe tener en cuenta, además, que el 57,0% de los hogares que ahorran, la cantidad ahorrada representa un 10% o menos de los ingresos del hogar. Para un 19,4% el ahorro representa entre el 10% y el 20% y para el 8,5% más del 20% de dichos ingresos totales. Hay un 15,1% que sabe que ahorra pero no cuánto.
 
 
 
Para consultar el Barómetro Municipal de Consumo, pinchar aquí

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