lunes, 29 de enero de 2018

El Ayuntamiento certifica hoy que el cañón antiaéreo retirado de Montecarmelo pertenecía a la Legión Cóndor


El polémico cañón que José Antonio González de la Rosa,  exconcejal popular del distrito de Fuencarral-El Pardo y actual jefe de Gabinete del portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio, instaló en 2013 en una rotonda del barrio de Montecarmelo pertenecía  a la Legión Cóndor que durante la Guerra Civil ayudó a las tropas de Franco a ganar la contienda. A pesar de que la pieza fue retirada el pasado 4 de enero, un día antes de concluir el contrato de cesión suscrito con el Ministerio de Defensa, en una nota de prensa emitida este lunes, el Consistorio dirigido por Manuela Carmena asegura que el Ayuntamiento había solicitado su retirada “de forma anticipada al considerar que exhibir este cañón vulneraba la Ley de Memoria histórica por ser no solo un símbolo franquista, sino uno de los más representativos del nazismo”.

Un transporte militar retira, el pasado 4 de enero, el polémico cañón alemán. /J.L. Córdoba



Según el gobierno municipal de Ahora Madrid, la plaza de la Artillería Antiaérea, situada en el distrito de Fuencarral “luce actualmente sin rastro del cañón de la Legión Cóndor que se exhibía en este enclave del barrio de Montecarmelo desde 2013”. Y añade: “Este antiaéreo, un FlaK.18, fue diseñado por la Alemania nazi y probado en España en 1936 por la Legión Cóndor, el contingente que tuvo un papel crucial en la victoria de los sublevados franquistas en la Guerra Civil”.

El Consistorio señala que tras la retirada del cañón y su devolución al cuartel del Regimiento de Artillería Antiaérea número 71, situado frente a la sede de Mediaset España en la carretera de Fuencarral-Alcobendas, la plaza de M Montecarmelo donde estuvo instalado a lo largo de casi cinco años “se encuentra adornada por árboles, una placa del homenaje y una bandera española”.

Aspecto que presenta ahora la plaza de la Artillería Antiaérea en el barrio de Montecarmelo. /AdM

La decisión de instalar un cañón alemán de la Legión Cóndor fue adoptada en 2013 por el entonces concejal del PP José Antonio González de la Rosa, actualmente presidente del PP de Moratalaz y jefe de Gabinete del diputado regional y portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio. De la Rosa, que en su decisión contó con el visto bueno del equipo de Gobierno liderado entonces por Ana Botella,  llegó a presidir la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo tras la salida de su predecesora, Elena González Moñux, quien el año pasado dejó su acta de diputada en la Asamblea madrileña tras permanecer de baja por depresión después de acusar a Enrique Ossorio de acoso laboral.

A pesar de los intentos de De la Rosa por ocultar el origen y fecha de fabricación del cañón, en realidad se trataba un antiaéreo modelo Flack-18 fabricado en Alemania en 1938, tal y como quedó registrado en el acta de recepción firmado por José Luis Fernández, por aquel entonces coordinador del distrito de Fuencarral y actual gerente de la Junta Municipal presidida por el concejal Guillermo Zapata.

Ninguna de las formaciones políticas que en 2013 integraban la oposición al PP (PSOE, IU y UPyD) fue advertida de la intención de González de la Rosa de instalar un cañón alemán de la Legión Cóndor en medio de una plaza de Montecarmelo con la pretensión de rendir homenaje al arma de artillería antiaérea del Ejército español. Diversos medios de comunicación locales, entre ellos el blog fuencarralelpardo.com o la revista gratuita Zitus, se hicieron eco de la noticia e informaron de que la pieza había sido utilizada por la Legión Cóndor en la Guerra Civil. Los entonces responsables municipales al frente de la Junta Municipal trataron de ocultar el año y lugar de fabricación del cañón, intentaron hacer creer que su instalación no había supuesto gasto alguno para las arcas del Ayuntamiento y que no había sido necesario disponer de un seguro durante el periodo en el que estuviera expuesto.

Las mentiras del PP

Alemán y de 1938. Que el arma fue fabricada en Alemania en 1938 no fue una invención de los medios de comunicación o de los partidos de la oposición. El dato fue constatado oficialmente por el actual coordinador de la Junta de Fuencarral, José Luis Fernández. Funcionario del Ayuntamiento y uno de los asesores de confianza que por aquel entonces disponía el exconcejal González de la Rosa, Fernández fue el encargado de firmar el acta de recepción del cañón de manos del coronel jefe del regimiento de Artillería Antiaérea Nº 71, Manuel Busquier Saez. En ese documento, publicado en exclusiva por Las Tablas Digital, se certificaba que el arma era un “cañón antiaéreo alemán Flak 18/36, del calibre 88/56 milímetros del año 1938”. La versión que trató de defender el Ayuntamiento dirigido entonces por Ana Botella fue que el cañón había sido fabricado en plena Guerra Civil en la localidad asturiana de Trubia.

La factura. El equipo al frente de la Junta Municipal en la etapa de González de la Rosa intentó enfriar el asunto señalando que la instalación del cañón no había supuesto coste alguno. Según el entonces concejal popular,  el Ministerio de Defensa asumía los gastos del traslado de la pieza y su instalación. Sin embargo, Las Tablas Digital volvió a ofrecer en exclusiva otro documento que ponía de manifiesto que la Junta del distrito se gastó en la operación más de 11.600 euros. Además, el contrato de las obras que se tuvieron que realizar  fue adjudicado un mes después de la inauguración de la rotonda quedó instalada la pieza a la empresa Velasco Obras y Servicios.


Dos seguros. La Junta también trató de ocultar la firma del correspondiente seguro que el acuerdo con el Ministerio de Defensa obligaba al consistorio madrileño. Las Tablas Digital desveló la existencia de un contrato con el Ministerio de Defensa en el que el Ayuntamiento se obliga a suscribir un seguro para cubrir los riesgos por “daños, pérdida o sustracción” por el importe del valor de la pieza, estimado en 60.000 euros. En ese contrato se especificaba, además, que el consistorio quedaba obligado a asumir los gastos “en caso de necesidad de tratamiento de limpieza, consolidación, reintegración o restauración” del cañón. Tras la publicación de aquella información la Junta de Fuencarral se vio obligada a reconocer en sesión plenaria que no había sido una sino dos las pólizas que se tuvieron que suscribir con las empresas Zurich y Mapfre. Uno de los contratos cubría los daños que pudiera sufrir el cañón durante los cinco años que permanecería expuesto en Montecarmelo. El segundo, los posibles daños sobre terceros. 

4 comentarios:

  1. Otra emergencia social solucionada. Aplausos.

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  2. Lamentables las mentiras del PP por el miedo a decir algo muy claro. Si es de origen alemán. Aclarar la historia. Poner por ejemplo que en la localidad de Arromanches en Francia hay otro igual con la temática del desembarco de Normandía, dado que es un cañón icónico de la IIGM.

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    1. La gestión que hizo el entonces concejal del PP, mal aconsejado por sus asesores, fue nefasta. Incluso habiendo publicado el acta de cesión en la que se constataba que el cañón era alemán fue incapaz de asumir su responsabilidad. A partir de ahí la Junta se metió en un lío plagado de mentiras. La malo es que el PP de Fuencarral todavía sigue sin reconocer el error, y en el pleno de enero volvieron a defender que la pieza era española y fabricada en Trubia. Y sobre el papel del Ministerio de Defensa mejor ni hablo: ni siquiera contestaron a mis preguntas.

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    2. Un error sin duda por algo como digo tan fácil de reconocer lo comentado.

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